POR SI TE TIENES QUE IR CORRIENDO

sex-lies-and-videotape-poster

No, es sólo que, tú sabes, sólo creo que ahora tengo una llave y todo lo que es mío está en el coche, y a mi, a mi me gusta, ¿sabes? Digo, si consigo un departamento, son dos llaves, si… si consigo un trabajo, sabes, tendré que cerrar y abrir, y son más llaves, sabes, compro cosas, tengo miedo de que me las roben o algo, y consigo más llaves, y yo, tú sabes, me gusta tener una sola llave, es más limpio.

Es el primer monólogo de Graham en Sex, lies and videotape, el largometraje debut de Steven Soderbergh, cinta ganadora de la Palma de Oro del Festival de Cannes de 1989 y poseedora de, vale la pena mencionarlo, un excelente soundtrack de música ambiental a cargo de Cliff Martinez.

Sexo, mentiras y cintas de video es la historia de Ann, joven esposa que confiesa a su psicoterapeuta que cree que el sexo está sobrevalorado en la sociedad: simplemente no le llama la atención. Incluso confiesa que sí se intentó masturbar una vez, pero que lo consideró bastante estúpido. Su esposo John, también joven y exitoso y abogado, la engaña con su hermana Cynthia, una bartender mucho más extrovertida y sexualmente abierta que Ann.

La película inicia con la llegada de Graham, antiguo amigo de John, que regresa a la ciudad tras una larga ausencia. Su infaltable camisa negra le dan un aire de monotonía casi terapéutica, un excelente reflejo de su personalidad: todo en él es misterio, oscuridad, penumbra. Además, posee decenas de grabaciones de mujeres hablando de sexo, lo que les gusta, lo que no les gusta, lo que les gustaría hacer pero no lo dicen.

Y es que nunca queda claro el pasado de Graham, sólo que algo sucedió hace nueve años, que tiene que ver con una mujer, y que se separó de ella por algún motivo. Ese misterio dota de mayor profundidad al personaje del que menos sabemos. Misterio del que John siente lástima y repulsión, Cynthia atracción y Ann… también atracción, aunque no quisiera admitirlo.

Así, en el largo y muy descriptivo título, la película sí abunda en sexo y cintas de video, pero son sólo la superficie de lo que se esconde bajo: las mentiras. Mentiras que los personajes se dicen entre sí, o verdades que se ocultan, para facilitarse la existencia. Lástima por ellos, sucede justo lo contrario.

Graham, durante la cena del día de su llegada, en casa de Ann y John, admite que todo lo que posee, está en la cajuela de su coche. Incluso no quiere tener más de una llave. Graham no tiene ataduras, le tiene pánico a ellas. En la mesa dice que prefiere tener auto que una casa: “Hay que poder moverse, por si tienes que ir corriendo a alguna parte”. Graham huye de los problemas, les tiene miedo, a ser visto con ellos.

Pero al final, tras la tempestad y al empezar a llover, Graham sonríe. Lo hemos visto sonreír y reír a lo largo de la película, pero esa discreta sonrisa al final parece ser la más honesta, pura y real que nos ha dado en todo el poco tiempo que lo hemos podido conocer. Se ve feliz.

SEX, LIES AND VIDEOTAPE (Sexo, mentiras y cintas de video)

E.U.A., 1989

Director: Steven Soderbergh

Productores: John Hardy, Robert Newmyer

Guionistas: Steven Soderbergh

Fotografía: Walt Lloyd

Música: Cliff Martinez

Intérpretes: James Spader, Andie MacDowell, Peter Gallagher, Laura San Giacomo

@sergio_jaa

sergio.aguilar@revistamiopia.mx

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s