FÓRMULA NUNCA EXTINTA

JurassicPark1

FÓRMULA NUNCA EXTINTA

Aburridos en el auto, varados en medio de la tormenta, de pronto el niño pequeño pregunta “¿Sintieron eso?”. Se acerca a los vasos de agua en la parte delantera del coche, encima de la guantera. Los vasos de agua, quietos, de pronto se mueven, cual pequeña piedra tirada hacia ellos, junto con unas pisadas fuertes afuera.

A continuación, un Tiranosaurio Rex salvaje aparece. Es una de las más icónicas escenas de Jurassic Park, cinta de 1993 de Steven Spielberg, que no necesita mayor presentación que su propio nombre.

¿Qué la hace tan mágica? De entrada, por supuesto, su excelente reparto, sus tan extrovertidos personajes, su onírico ambiente tropical jurásico, sus excelentes y, en ese tiempo, revolucionarios efectos especiales, su banda sonora inolvidable. En fin, la fórmula del éxito.

Steven Spielberg es un cineasta que se caracteriza por ello, por usar la fórmula del éxito. Sea Indiana Jones corriendo en una caverna, sea un drama sobre la Segunda Guerra Mundial en blanco y negro, sea un extraterrestre en capucha roja volando en bicicleta, puede varias la historia, pero la receta es la misma.

Junte a estrellas de cine (mejor aún si hay una pareja, y aún mejor con un triángulo amoroso), agregue un elemento fantástico (dinosaurios suena bastante bien), un par de épicas canciones de orquesta en los momentos más icónicos, sangre, muerte, vida y besos; y tendrá Jurassic Park.

Pero no es así de simple. Hay que sumar un sólido guión, que vaya llevándola espectador de una introducción intrigante (nunca podemos ver la temible cosa que está oculta en la caja), una excelente presentación de los personajes (hay que sentir empatía con los protagonistas), oníricos ambientes fuera de lo común (sin duda los jefes de locación de la cinta son otras grandes mentes detrás del proyecto), subtramas de amor y crimen (el triángulo amoroso nunca explícito pero siempre obvio entre los tres protagonistas, más la historia del robo de embriones), icónicas escenas de acción (la primera descrita, los velocirraptores en la cocina, el Rex entrando al museo), y por supuesto, un final feliz (mas no por ello inverosímil) con otra icónica imagen y notas musicales (ya no es posible subirse a un avión sin taradear la canción para sí e imaginar dos pterodáctilos volando a los lados). Quitando los ejemplos de la película, no son pocas las cintas que se asemejan.

Pero Jurassic Park tiene un encanto, un halo de luz y magia que muchas cintas envidian (incluso del propio Spielberg). Es una película para toda la familia, pero cualquier edad se sentirá cautivada por ella. Ha sorteado bastante bien la dura prueba del tiempo: los dinosaurios de Parque Jurásico muy poco le envidian a cualquier película de dinosaurios que pudiese salir hoy.

Muchos han intentado seguir las huellas, pero no les ha salido bien. Han caído en clichés, en chistes sin gracia, en salidas fáciles y bastante mediocres. Jurassic Park no será precisamente una obra de arte para la reflexión exhaustiva, pero sí vale la pena revisarse de nuevo, como ejemplo de una fórmula antigua, pero nunca extinta.

JURASSIC PARK

E.U.A., 1993

Director: Steven Spielberg

Productores: Kathleen Kennedy, Gerald R. Molen, Lata Ryan

Guionista: David Koepp, Malia Scotch Marmo, Michael Crichton

Fotografía: Dean Cundey

Música: John Williams

Intérpretes: Sam Neil, Laura Dern, Jeff Goldblum, Richard Attenborough

 

sergio.aguilar@revistamiopia.mx

@sergio_jaa

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s